Handy Woman busca romper con los roles de género impuestos a las herramientas para empoderar a las mujeres (y hasta a los hombres) motivando sus habilidades de creación y reparación
Haz la prueba: ¿qué tipo de resultados te salen cuando buscas en internet “mujer cambia llanta”? Spoiler: verás a mujeres siendo retadas a hacerlo, y las que saben se vuelven “virales” por ser “singulares”. Por suerte, existe contenido que acerca a las mujeres al uso de herramientas manuales y eléctricas, a pesar de que en los resultados sobresalgan kits color rosa. Esto dice mucho.
Las prácticas talacheras siguen sin ser una constante entre la población femenina, principalmente por los roles de género aprendidos. El trabajo físico está designado al género masculino, aunque irónicamente también hay hombres que no saben usar herramientas ni hacer reparaciones (y tampoco es su obligación).
Poder instalar, arreglar o dar mantenimiento a objetos y espacios es algo útil para la vida; sin embargo, también puede ser un acto empoderador y de independencia. Y es que piénsalo, las herramientas también pueden ayudar a reconstruir tu autoestima cuando el poder de crear o reparar está en tus manos. De esta reflexión parte Handy Woman, una iniciativa que se propone fortalecer la autonomía personal a través de talleres sobre herramientas básicas, carpintería, remodelación, mecánica básica y más.
Adriana Corach, su fundadora, platica que la idea surgió cuando fue a una marcha por el 8M y se dio cuenta de que “aún había mucho por hacer”. Eso la hizo cuestionarse qué podía aportar y así se propuso desarrollar habilidades y fortalezas que todxs tenemos para darle la vuelta a circunstancias de vulnerabilidad.
“Si yo tengo los conocimientos para atender esa situación [donde estoy vulnerable], voy a seguir un protocolo de seguridad que me ponga a salvo. Y eso a la vez previene que llegue cualquier persona o pida ayuda y no sepa cómo lidiar con eso”.
No más “I’m just a girl”
Con su taller ubicado en la colonia Buenavista, Handy Woman lleva aproximadamente un año ofreciendo lecciones prácticas a mujeres y hombres porque, desde su visión, “somos un equipo”. Adriana menciona que se han apuntado chicos con la creencia de que ser hombre implica saber de herramientas, pero se sienten identificados con el proyecto al encontrarse con un lugar que los acoge con paciencia y comprensión.
Aun así, Handy Woman se enfoca principalmente en fortalecer la autonomía de las mujeres porque el mismo campo les ha demostrado la persistencia del sesgo hacia el género masculino.
Jimena Ortega, quien forma parte del equipo del proyecto, señala que uno de los desafíos que pueden enfrentar las mujeres es el no identificarse con el rol de “la persona que resuelve”. Describe que cuando llegan al taller pueden sentirse intimidadas por las herramientas, pero conforme se sienten más cómodas, crece la confianza y el grado de dificultad ambicionado para hacer las cosas.
“Cuando uno empieza a subir la escalera de la confianza, siempre el primer paso es el que más cuesta trabajo. Ya posteriormente te das cuenta de esta autonomía, de la capacidad que tienes y eso permea en todo, en tu rueda de la vida”, destaca.
La propuesta no sólo es trabajar sobre lo ya conocido, sino también ganar el poder de crear. En ese sentido juegan otras actividades que ofrecen para aprender arte y restauración y decoración de interiores.
Pero no todo se trata de taladrar y forjar. Al conversar con las mujeres asistentes, algunas han compartido sus historias de violencia, maltrato o dependencia a la pareja, por lo cual también han buscado brindar contención emocional y seguridad. En consecuencia, añadieron talleres de primeros auxilios y de defensa personal.
Reparar hasta la comunidad
El aprender a usar herramientas manuales y eléctricas no convierte a las personas automáticamente en herrerxs, plomerxs o carpinterxs, aclara Adriana, pero sí tiene un propósito de volver a los orígenes de los oficios frente a la cultura de lo desechable, para valorarlos y a su vez incentivar una misión sustentable de reparar y no tirar.
Estas son acciones pequeñas que, para el equipo de Handy Woman, pueden llevar a grandes acciones de las que ya son parte. La fundadora de la iniciativa afirma que en paralelo han buscado la construcción de redes con otros proyectos y con lxs propixs vecinxs de la zona.
Una de las acciones que han promovido para reparar el tejido social en su colonia es un sendero seguro para la mujer al lado de la Biblioteca Vasconcelos. Por ahora, han conseguido alumbrado público y mejores lazos de comunicación con lxs habitantes.
Sabías que… el famoso cartel “We Can Do It!” fue creado durante la Segunda Guerra Mundial para levantar la moral de las mujeres trabajadoras en una empresa estadounidense, pero en los años 80 se catapultó como símbolo del feminismo
También ellxs chambean
Puedes encontrar otros proyectos en la CDMX que te ayuden en tus reparaciones como el del colectivo Talachas Girl (IG: @talachas.girl), que ofrece servicios y talleres a mujeres y personas no binarias o trans. Ellxs ponen manos a la obra en reparaciones generales, montaje de mobiliario, fontanería, resane y pintura e incluso limpieza general. La iniciativa tomó forma desde la época de la pandemia y desde entonces no ha parado.
“A veces pensamos que no tenemos la habilidad, pero la verdad es que sí. Todos tenemos esa capacidad [de usar herramientas], nada más es despertarla y aprenderla… Con precaución y con una preparación, todo se puede hacer. No es el hecho de que esté de moda, sencillamente es que nos ha costado trabajo por el estigma de ‘a ver si cierto que puede’”.
Pati Rocha, parte del equipo de Handy Woman
- Sus próximos talleres se impartirán el 29 de marzo (Herramientas básicas y carpintería), 5 de abril (Arte, juego y herramientas para las infancias) y 31 de mayo (Mecánica básica); próximamente enseñarán cómo restaurar y pintar muebles así como técnicas mixtas y de arte en gran formato
- Encuentra más información en su Instagram: @handywomanmx. También imparten lecciones por Zoom y muy pronto esperan llevar su proyecto a otros estados del país